Qué es exactamente
La base de cotización es la cantidad sobre la que se calculan tus cotizaciones a la Seguridad Social cada mes. No siempre coincide con tu salario bruto: hay conceptos que cotizan (salario base, complementos salariales, pagas extra prorrateadas) y otros que no, o que lo hacen de forma distinta (ciertas dietas, por ejemplo).
Por qué no es solo un número para hoy
Tu pensión futura se calcula, en gran parte, a partir de la media de tus bases de cotización de los últimos años trabajados (ver el artículo sobre cómo se calcula la pensión pública). Eso significa que dos personas con el mismo salario neto en mano, pero con una base de cotización distinta, pueden terminar con una pensión diferente, aunque hayan ganado lo mismo.
Topes mínimo y máximo
La base de cotización no puede ser cualquier cifra: existe una base mínima (por debajo de la cual no se puede cotizar, asociada al grupo profesional) y una base máxima (por encima de la cual, aunque el salario real sea mayor, ya no se cotiza más ni se generan más derechos de pensión por esa parte). Ganar por encima de la base máxima mejora el neto en el momento, pero esa parte del sueldo no suma nada adicional a la pensión futura.
Qué pasa con los periodos sin cotizar
Los periodos sin trabajo (paro no cotizado, excedencias largas, trabajo no declarado) no generan base de cotización, y por tanto cuentan como «ceros» o periodos de baja cotización en el cálculo final de la pensión, aunque no afecten a otros derechos como la antigüedad en la empresa.
Cómo comprobar tu propio historial
El informe de vida laboral, gratuito en la Sede Electrónica de la Seguridad Social, muestra todos tus periodos cotizados y las bases aplicadas en cada uno. Revisarlo de vez en cuando permite detectar errores (un periodo que falta, una base mal registrada) a tiempo de reclamarlo, en vez de descubrirlo el día de pedir la jubilación.