La lógica
Cada mes, tu empresa retiene un porcentaje de IRPF como adelanto. En la declaración se calcula el impuesto real del año. Si te retuvieron de más, te devuelven la diferencia. Si te retuvieron de menos, la pagas tú.
Por qué suele salir a devolver
- Has tenido deducciones que la retención no reflejaba, como una hipoteca anterior a 2013 o aportaciones a planes de pensiones.
- Tu situación familiar cambió y no la comunicaste a la empresa (ver hijos a cargo e IRPF).
Por qué suele salir a pagar
- Has tenido más de un pagador a lo largo del año.
- Tienes otros ingresos que no llevan retención suficiente, como alquileres o ganancias de inversiones.
- Tu sueldo subió y la retención no se ajustó a tiempo.
Una devolución no es un regalo: es dinero tuyo que prestaste sin interés a Hacienda durante el año. Ajustar la retención a tu situación real te lo da mes a mes.
Los límites para estar obligado a declarar cambian cada año. Compruébalos en la Agencia Tributaria. Y mira el neto de tu nómina con la calculadora de sueldo neto.