Hipoteca fija: la cuota no cambia nunca
Pactas un tipo de interés al firmar y se mantiene igual durante toda la vida del préstamo, suba o baje el Euríbor. La cuota es previsible desde el primer día hasta el último, lo que facilita planificar el presupuesto a largo plazo. A cambio, el tipo de partida suele ser algo más alto que el tipo inicial de una variable, porque el banco asume el riesgo de que los tipos suban en el futuro.
Hipoteca variable: la cuota se revisa periódicamente
El tipo se calcula como Euríbor más un diferencial fijo pactado con el banco (por ejemplo, Euríbor + 0,80 %), y se revisa cada 6 o 12 meses según lo pactado. Si el Euríbor sube, la cuota sube en la siguiente revisión; si baja, la cuota baja. Aquí el riesgo del Euríbor lo asumes tú, a cambio de un diferencial de partida normalmente más bajo que el tipo de una hipoteca fija.
Hipoteca mixta: fija unos años, variable el resto
Combina las dos: un periodo inicial (habitualmente entre 3 y 10 años) a tipo fijo, y el resto del préstamo a tipo variable. Es un término medio: da previsibilidad en los primeros años, que suelen ser los de cuota más alta en relación al capital pendiente, y pasa a variable cuando ya queda menos capital por pagar y el riesgo de una revisión al alza pesa menos sobre el total.
Qué perfil encaja con cada una
- Fija: para quien prioriza la tranquilidad y quiere saber exactamente cuánto va a pagar cada mes durante los próximos 20-30 años, aunque eso signifique no beneficiarse si el Euríbor baja.
- Variable: para quien tiene margen en el presupuesto para asumir subidas de cuota sin problema, y prefiere no pagar de más por la tranquilidad de la fija si el Euríbor se mantiene bajo o baja.
- Mixta: para quien quiere previsibilidad en los años en que la cuota pesa más sobre sus ingresos (normalmente al principio) sin comprometerse a un tipo fijo para toda la vida del préstamo.
Compara tu cuota con cada tipo
La calculadora de hipoteca te deja simular la cuota con distintos tipos de interés: prueba el tipo fijo que te ofrezcan y, por separado, el Euríbor actual más el diferencial variable que te propongan, para comparar la cuota de partida de cada opción.