Lo que suele cambiar
- Menos financiación: es habitual que financien un porcentaje menor del valor que en la vivienda habitual, así que necesitas más entrada.
- Tipo algo más alto: el diferencial suele ser mayor.
- Más peso de tu deuda actual: tu primera hipoteca cuenta en el límite de endeudamiento (ver cómo te estudia el banco).
Haz la cuenta completa
Además de la cuota, suma impuestos, comunidad, seguros y mantenimiento (ver gastos de comprar una casa). Si la vas a alquilar, compara la rentabilidad con lo que rendiría ese mismo dinero invertido (ver alquilar o comprar).
Pregunta clave: ¿esa entrada y esa cuota estarían mejor en un fondo indexado? No siempre sale que sí, pero la comparación hay que hacerla con números, no con la ilusión de tener una casa más.