El préstamo
Te dan una cantidad cerrada y la devuelves en cuotas fijas durante un plazo conocido. Sabes desde el principio cuánto pagarás en total.
La línea de crédito
Te conceden un límite del que puedes disponer cuando quieras y pagas intereses solo por lo que uses. Es flexible, pero el plazo y el coste final no están cerrados. Las tarjetas revolving y los descubiertos se parecen a este modelo.
El riesgo de la flexibilidad: sin una fecha de fin, es fácil quedarse años pagando intereses altos (ver interés compuesto de las deudas).
Cuál usar
- Préstamo: para un gasto concreto y grande, con un plan claro para devolverlo.
- Línea de crédito: solo como colchón puntual y devuelto rápido. Un buen fondo de emergencia la hace casi innecesaria.