Educación financiera

Interés compuesto de las deudas: por qué una tarjeta de crédito es tan cara

Es el mismo mecanismo que hace crecer una inversión a tu favor, funcionando exactamente igual pero en tu contra. Por eso una deuda de tarjeta puede crecer de forma tan rápida si solo se paga el mínimo cada mes.

El tipo de interés que nadie se espera

Mientras una hipoteca o un préstamo personal suelen moverse en tipos de un dígito, las tarjetas de crédito (sobre todo las modalidades «revolving», que permiten aplazar el pago indefinidamente pagando solo una cuota mínima) manejan tipos de interés anual que con frecuencia superan el 15-20 %, y en algunos casos van más allá. Es un tipo de interés muy superior al que casi ninguna inversión ofrece de forma razonable y sostenida.

Cómo se capitaliza en tu contra

Si solo pagas la cuota mínima cada mes, los intereses no pagados se suman al capital pendiente, y el mes siguiente se calculan intereses sobre esa cantidad mayor — exactamente el mismo mecanismo que en el artículo sobre interés simple vs compuesto, pero funcionando en tu contra en vez de a tu favor.

Un ejemplo con números: una deuda de 3.000 € al 20 % anual, pagando solo una cuota mínima del 3 % del saldo cada mes, puede tardar más de 10 años en saldarse por completo, y el total pagado en intereses durante ese tiempo puede superar con facilidad el propio capital inicial de 3.000 €.

El «revolving» está diseñado para que la cuota parezca pequeña y asumible, precisamente lo que hace que la deuda tarde tanto en bajar: una cuota baja significa que una parte pequeña de cada pago reduce capital de verdad, y el resto se va en intereses.

Por qué este tipo de deuda es distinta de una hipoteca

No es solo el tipo de interés: una hipoteca financia un activo (la vivienda) que, además, puede revalorizarse con el tiempo. Una deuda de tarjeta revolving suele financiar consumo que ya se gastó y no genera ningún valor futuro — pagas intereses altos por algo que ya no tienes.

Cómo salir si ya estás dentro

  • Deja de usar la tarjeta mientras tengas saldo pendiente — cada nueva compra se suma a una deuda que ya está creciendo por su cuenta.
  • Paga más del mínimo siempre que puedas, aunque sea una pequeña cantidad extra: en una deuda a este tipo de interés, cada euro adicional reduce mucho más tiempo e intereses de los que parece a simple vista.
  • Si tienes ahorro guardado a una rentabilidad menor que el interés de la deuda, casi siempre compensa más usarlo para cancelar la deuda que mantenerlo invertido — es la misma lógica que el artículo sobre amortizar o invertir, pero aquí la comparación suele ser mucho más clara a favor de cancelar.
  • Valora un préstamo personal a tipo más bajo para cancelar de golpe la deuda de la tarjeta, si el banco lo ofrece — cambia un interés muy alto por uno más razonable sobre la misma cantidad.

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